La segunda edición del encuentro coral se realizará el domingo 4 de octubre en la Estancia Jesuítica Santa Catalina. La propuesta, impulsada por la Fundación Sos Protagonista junto a Cecilia Reynoso, directora del Coro de Egresados Domingo Zipoli y a organizaciones e instituciones del paraje, reúne a cinco coros y busca convertir una jornada cultural en una herramienta concreta para fortalecer proyectos comunitarios.
La arquitectura colonial volverá a llenarse de voces con la segunda edición de Santa Catalina Canta, un encuentro coral que tendrá como escenario las escalinatas del Pretil de la Estancia Jesuítica. La actividad comenzará a las 12.30 y contará con la participación del Coro de Egresados Domingo Zipoli, la Coral Familia Zipoliana, el Coro de Niños de 3° grado del ISEAM Domingo Zipoli, el Coro Polifónico de Colonia Caroya y el Coro Polifónico de La Granja.

La iniciativa es impulsada por la Fundación Sos Protagonista, en articulación con organizaciones e instituciones de Santa Catalina. El proyecto parte de una característica particular del paraje rural: allí las organizaciones de la sociedad civil tienen un papel central para responder a necesidades sociales, culturales y comunitarias. En ese contexto, la generación de recursos propios se plantea como una estrategia para sostener proyectos que tienen impacto directo en la vida cotidiana de los vecinos.
La experiencia de la primera edición, realizada en 2025, mostró que una propuesta cultural podía trascender lo artístico y transformarse en una herramienta de organización comunitaria. Los recursos obtenidos entonces fueron destinados a organizaciones locales y permitieron, entre otras acciones, poner en funcionamiento un vehículo comunitario que actualmente se utiliza para traslados vinculados con salud, educación y otras necesidades de los habitantes del paraje.
Un retorno de inversión en proyectos y acciones

La historia de Santa Catalina Canta comenzó a partir del encuentro entre la Fundación Sos Protagonista y el Coro de Egresados Domingo Zipoli. Desde el ámbito artístico, la agrupación encontró en la propuesta una manera de cumplir con una de sus propias búsquedas: llevar el canto a distintos espacios y compartir la música con nuevas comunidades. Del otro lado, la fundación aportó la mirada sobre las necesidades del paraje y el trabajo que desarrolla durante todo el año.
La primera edición, en 2025, fue una experiencia de descubrimiento. Había más interrogantes que certezas, pero el espacio de la estancia ofrecía las condiciones para imaginar una jornada al aire libre capaz de reunir a vecinos, visitantes y agrupaciones corales. Participaron coros de Córdoba, Jesús María y Colonia Caroya, y la convocatoria permitió que muchas personas se acercaran no solamente para escuchar música, sino, también, para conocer y acompañar el trabajo de la fundación.
Para Cecilia Reynoso, directora del Coro de Egresados Domingo Zipoli, ese primer encuentro permitió comprobar que el canto coral podía aportar algo que excedía la presentación artística: “El trabajo de un coro supone escuchar al otro, respetar tiempos, buscar armonía y construir un resultado colectivo. Esos mismos valores —empatía, paciencia, colaboración y solidaridad— son los que, desde su perspectiva, pueden ponerse al servicio de una comunidad”.
María de la Torre, directora técnica de la Fundación Sos Protagonista, comenta que este año, esa experiencia se profundiza con una articulación más amplia entre las instituciones locales: “Hemos logrado que todas las instituciones trabajen de manera mancomunada dejando de lado las diferencias”. La Unión Vecinal de Santa Catalina, la Agrupación Gaucha José Hernández, la Comisión de Fiestas Patronales, instituciones educativas del paraje y la Fundación Sos Protagonista participan de la organización. El proyecto define como uno de sus objetivos fortalecer el trabajo articulado y generar recursos que permitan dar continuidad a iniciativas de interés comunitario.

Los fondos recaudados tendrán distintos destinos. La escuela podrá utilizarlos para proyectos educativos y viajes de los estudiantes; la Comisión de Fiestas Patronales, para afrontar la organización de las celebraciones de noviembre y la llegada de sacerdotes y misioneros; la Agrupación Gaucha, para sus actividades y representaciones; y la Unión Vecinal, para proyectos vinculados con la comunidad y el mantenimiento de la planta potabilizadora. También la fundación recibirá una parte de lo recaudado que lo donará a la Agrupación Gaucha en un gesto de agradecimiento por el apoyo recibido en la edición anterior.
La experiencia de 2025 da cuenta de la dimensión concreta de esta dinámica. En aquella oportunidad, la Agrupación Gaucha decidió ceder su parte de los recursos a la fundación. “Ese aporte contribuyó, junto con otras gestiones, a poner en funcionamiento un vehículo comunitario obtenido a través de la Justicia Federal. Actualmente, el automóvil permite resolver traslados relacionados con salud, educación y otras necesidades de los habitantes de Santa Catalina”, relata María.
Este año, el mecanismo vuelve a incluir un bono contribución de $4.000, además de estacionamiento y una propuesta gastronómica a cargo de la comunidad, con empanadas, choripanes, pastelitos, gaseosas y helados. La lógica es sencilla: que una jornada de encuentro pueda generar recursos que después regresen al territorio en forma de acciones y proyectos.

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