El cantor platense se presentará este sábado a las 20 en la Sala Mayor del Teatro del Libertador San Martín, bajo la dirección artística de Damián Torres. Heredero de una tradición que reconoce en maestros como Raúl Garello, reivindica al tango como una expresión profunda de la cultura argentina y propone volver a escuchar sin apuro.

Nacido en La Plata, con sus primeros pasos en la Casa del Tango de su ciudad, Lautaro Mazza construyó una trayectoria que lo llevó a cantar junto a importantes orquestas y a compartir escenarios, ensayos y conversaciones con grandes referentes de la música ciudadana. Como él mismo matiza, cree haber  descubierto el tango a los 12 años porque quizá desde entonces el género ya era su forma de expresarse. 

Este sábado 24 de octubre, a las 20, llegará a la Sala Mayor del Teatro del Libertador San Martín para compartir su voz con la Orquesta Provincial de Música Ciudadana. La expectativa es grande, aunque Mazza prefiere hablar de encuentro antes que de presentación. 

“Ustedes, los cordobeses, tienen el privilegio de contar con una de las orquestas de música ciudadana más hermosas que hay en la actualidad, a nivel global”, afirma. Y agrega que trabajar con sus músicos representa “un motivo de orgullo y de responsabilidad”.


Para describir lo que significa encontrarse con una formación de estas características, recurre a una imagen entrañable: “Es el disfrute del niño cuando se encuentra con los padres, cuando se encuentra con integrantes de la misma cofradía y empiezan a hablar musicalmente de los mismos temas que les interesan, el mismo idioma”.

Esa pertenencia al mundo del tango aparece ligada a sus primeros recuerdos. En la Casa del Tango de La Plata, donde llegó a los 12 años, encontró acompañamiento y personas fundamentales para su formación. Recuerda especialmente a Omar Bolívar y su amistad con Alberto Alba, presidente de la institución.

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La huella de los grandes maestros

En su recorrido artístico hay un nombre que ocupa un lugar especial: Raúl Garello, músico, compositor, arreglador y director con una trayectoria fundamental en la historia del tango.

Mazza fue cantor de su orquesta y compartió con él ensayos, charlas y giras. Cuando se le pregunta qué significó esa experiencia, responde con una definición contundente: “Para mí fue haber cantado con el Troilo del siglo XXI”.

Garello había sido músico de Aníbal Troilo y uno de sus últimos arregladores. También fue director y uno de los fundadores de la Orquesta del Tango de Buenos Aires, formación de la que Mazza es parte. De aquel vínculo conserva, además de una experiencia artística excepcional, una enseñanza que atraviesa su propia manera de interpretar. 

“Me dejó la idea de que siempre es mejor un buen silencio que un alarido”, dice.

La frase resume una concepción del canto que se aleja de la demostración y pone el acento en la expresividad. Mazza recuerda también una idea de Troilo: cantar con el interés y no con el capital. Para él, lo esencial es priorizar la obra, comprenderla y transmitirla sin ponerse por encima de ella.

“La obra está delante de nosotros y nosotros somos, con mucha suerte, un buen instrumento para transmitirla. Pero nada más”. 

Un tango que sigue emocionando

Entre las obras que interpreta, hay una que vuelve a conmoverlo cada vez: “Tinta Roja”, el clásico de Cátulo Castillo y Sebastián Piana.

Podría parecer que un tango tantas veces cantado ya no guarda secretos. Sin embargo, Mazza encuentra en él una profundidad que permanece intacta.

“Es un tango tan clásico, tan hecho y, sin embargo, tan hermoso, tan profundo, tan cercano a la indagación de la condición humana”, explica. Y recupera dos preguntas de su letra: “¿Dónde estará mi arrabal? ¿Quién se robó mi niñez?”.

Es ahí donde la canción deja de ser solamente una pieza del repertorio para convertirse en una pregunta sobre la memoria, la identidad y el paso del tiempo. “Ese tango a mí me vuelve a emocionar siempre que lo interpreto”, asegura.

Volver a escuchar

Para Lautaro Mazza, el encuentro con el público va mucho más allá de una interpretación musical. Se trata de recuperar una escucha atenta, capaz de darle espacio y profundidad a cada obra. Cuando habla de lo que espera de esta presentación en Córdoba, lo resume en una palabra: “El silencio”.

No se refiere a la ausencia de sonido, sino a esa escucha atenta que permite que la música encuentre su lugar y que las palabras de una canción desplieguen todo su significado.

Mazza considera que la Argentina posee un patrimonio cultural mucho más amplio y complejo que el que suele imponerse desde la industria musical. Por eso, invita a detenerse en las obras, acercarse a sus autores y recuperar el tiempo que demanda escucharlas.

“Necesitamos volver a acercarnos a lo bello, a lo profundo y salir un poquito, escaparle a las aplicaciones que nos imponen diez segundos de atención”, plantea.

Y propone un gesto sencillo: “Tomémonos un café y veamos qué quiso decir Cátulo Castillo o el artista que les parezca, pero detengámonos en eso. Y, si es posible, presencialmente”.

Este sábado 24 de octubre, el encuentro será en el Teatro del Libertador San Martín, junto a la Orquesta Provincial de Música Ciudadana. Una invitación a escuchar el tango en vivo, descubrir la riqueza de sus obras y comprobar que, a veces, una pausa puede decir tanto como una voz.


Datos del espectáculo

Orquesta Provincial de Música Ciudadana, con Lautaro Mazza como cantor invitado y la dirección artística de Damián Torres

Cuándo: sábado 24, a las 20.

Dónde: Sala Mayor del Teatro del Libertador San Martín, Vélez Sarsfield 365, Córdoba.

Entradas: general numerada, $10.000.