Exposiciones que cruzan épocas, materialidades y sentidos: el caos creativo de Semilla Buciarelli, el arte textil de Karola Margara, la sátira gráfica de Alejandro Barbeito, la tecnología en amalgama con el arte de Esotecnia.lab, y dos propuestas con obras de su colección.

El próximo viernes 6 de noviembre a las 19:30 h, el emblemático museo de la media legua de oro cultural abrirá simultáneamente seis nuevas exposiciones. La propuesta de cierre de temporada se caracteriza por la diversidad de soportes y enfoques: desde el rescate de tesoros de su propia colección permanente hasta laboratorios tecnológicos interactivos, pasando por la sátira gráfica, el activismo textil y el caos pictórico de una leyenda del rock nacional.

Esta ambiciosa renovación de contenidos no solo ofrece un panorama de la riqueza estética de la provincia y el país, sino que plantea preguntas urgentes sobre la fe, el género, la tecnología, la salud mental y la resistencia política a través de la imagen. El acervo histórico en disputa: fe secular y la perspectiva de género

El recorrido del museo inicia en la Sala 2 con “Un viento sagrado – Obras de la Colección del Museo Caraffa”. Ideada en el marco de la  próxima visita del papa León XIV, esta exposición propone una profunda inmersión en las manifestaciones de lo religioso y lo sagrado dentro del imaginario artístico. Lejos de una mirada doctrinal y unívoca, la selección articula un diálogo entre distintas épocas, donde conviven piezas clásicas del acervo —como la Santa Teresa de Jesús de Jorge Bermúdez, el San Francisco de Miguel Carlos Victorica y La deposición de la cruz de Horacio Blas Mazza— con tensionantes interpretaciones contemporáneas como El olvido de Dios de José Omar Henry o el trabajo de Mercedes Cammisa, ultima adquisición para la colección del museo. .

Inmediatamente después, en la Sala 3, se despliega “El alma. Notas para la sobrevivencia”, la tercera entrega del ciclo Visualmente incorrectas. Bajo la premisa de revisar críticamente el lugar ocupado por las creadoras mujeres en las colecciones institucionales, la muestra reúne obras de Sofía Bothlingk, Ananké Asseff, Mariette Lydis, Sara Fernández y Marcia Schvartz, entre otras. Organizada en cuatro núcleos conceptuales (Concentración afectiva, Éxtasis de las almas, Un plan extraño y La atención constante), la exposición utiliza la pintura, la fotografía, el bordado y el video para pensar el cuerpo, el deseo, la maternidad y los miedos ya no solo como fragilidades, sino como auténticas trincheras de resistencia y lazos colectivos.

Del activismo gráfico a las “Curiosidades diversas” de un ícono del rock

La vertiente editorial, crítica y humorística toma la escena en la Sala 4 con el diseñador cordobés Alejandro Barbeito y su propuesta “Cruel en el cartel. Viñetas con soda”. Con una trayectoria que inició en 1982, Barbeito convierte el diseño gráfico en una herramienta de militancia visual e intervención social. A través de afiches directos e incisivos cargados de ironía, y viñetas satíricas que toman elementos cotidianos de la cocina como metáforas visuales, el artista interpela al espectador para forzar una mirada reflexiva sobre la tensa realidad política y cultural contemporánea.

Por su parte, la Sala 5 promete ser uno de los focos de mayor atracción para el público con la llegada de Daniel “Semilla” Bucciarelli y sus “Curiosidades diversas”. Ampliamente reconocido por haber marcado el pulso del rock argentino como bajista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Bucciarelli demuestra que su vibración artística se expande de manera natural hacia las artes visuales. La exhibición revela un universo plástico propio, caótico e inagotable: composiciones sobre telas, maderas, cartones y diarios donde rostros extraños, animales, ojos y manchas se superponen desafiando cualquier manual académico. Un testimonio de pura experimentación rítmica trasladada al color y la materia.

Cruces tecnológicos y la sanación a través del hilo

La experiencia sensorial y de vanguardia se aloja en las Salas 6 y 7 con el proyecto colectivo “Transducciones sinestésicas”, desarrollado por el laboratorio experimental Esotecnia.lab. Los creadores locales Andrés Senn, Laura Colombo, Alberto Valentín Gigena, Juan Manuel Fernández y Federico Ragessi derriban los límites perceptivos habituales mediante instalaciones inmersivas, sonoras y hápticas. En este espacio interactivo, el público está invitado a “mirar el sonido” o “escuchar con las manos”. Mediante la programación creativa y la reutilización de tecnologías analógicas en desuso, el colectivo demuestra que los dispositivos técnicos no son neutrales, sino soportes vivos de memoria, afecto y disputa política.

El cierre del itinerario, situado en las Salas 8 y 9, propone un entorno de íntima conmoción con la cordobesa Karola Margara y su muestra “Una ablución o seguir con el soplo de la locura”. Margara, quien además de artista egresada de la UNC es operadora terapéutica en salud mental y adicciones, presenta un conmovedor conjunto de mantos suspendidos, bordados y fotografías. Su producción procesa de manera autobiográfica heridas de la memoria individual, en constante diálogo con las históricas y violentas representaciones de la histeria y los tratamientos psiquiátricos. Como fundadora del colectivo Bordamos por la Paz Córdoba, Margara ratifica en esta muestra que cada puntada sobre la tela es un acto político de reparación, memoria frente al dolor y visibilización de la salud mental.