Se trata del cuarto largometraje de la cineasta cordobesa María Aparicio, que en su estreno mundial obtuvo el máximo reconocimiento de Giornate degli Autori, en el marco del Festival Internacional de Cine de Venecia. La película reúne a productoras, equipos técnicos y artísticos de Córdoba junto con una estructura de coproducción internacional.

A veces me entra tristeza, otras veces rebelión, cuarto largometraje de la cineasta cordobesa María Aparicio, obtuvo el máximo reconocimiento de Giornate degli Autori, uno de los espacios que integran la programación de la Mostra Internacional de Cine de Venecia. La película, una coproducción entre Argentina y España, contó con el apoyo del Polo Audiovisual Córdoba.

La Agencia Córdoba Cultura y el Polo Audiovisual Córdoba celebran y felicitan al equipo que llevó adelante la producción, cuyo reconocimiento vuelve a ubicar al cine cordobés en un escenario internacional.

Una producción cordobesa con proyección internacional

Dirigida y escrita por Aparicio, la película tiene como protagonistas a Eva Bianco y Roger Koza y cuenta con producción general de Ana Apontes, Rodrigo Guerrero, Ramiro Sonzini y María Aparicio, junto a La Buena Hora y Las Flores. A ellos se suma una estructura de coproducción y producción asociada que reúne compañías y equipos de Argentina y España.

La película tuvo su estreno mundial en Giornate degli Autori, sección independiente desarrollada en el marco de uno de los principales encuentros cinematográficos internacionales. Llegar a Venecia y obtener el reconocimiento de la competencia representa un nuevo paso para producciones surgidas desde Córdoba y para equipos que vienen construyendo recorridos dentro y fuera del país.

Una historia entre Córdoba y Madrid

La historia sigue a Eva, quien se encuentra temporalmente en Madrid y atraviesa sus días en soledad hasta que, en una sala del Museo Reina Sofía, conoce a Dante, un historiador argentino que investiga a Juan Bialet Massé y las luchas obreras en Argentina. A partir de ese encuentro, la película aborda preguntas vinculadas con el trabajo, las condiciones de vida y las relaciones humanas.

El proyecto comenzó a tomar forma durante una residencia que Aparicio realizó en Madrid en 2025, a partir de una beca otorgada por el Museo Reina Sofía. La directora trabajaba entonces en una película vinculada con el viaje realizado por Bialet Massé para elaborar en 1904 el Informe sobre el estado de las clases obreras argentinas. La posibilidad de filmar dentro del museo abrió un nuevo camino creativo que terminó dando origen al largometraje.

Entre la ficción y lo documental

La película recupera además a Eva, personaje interpretado por Eva Bianco en Las cosas indefinidas (2023), anterior largometraje de Aparicio. En esta nueva obra, la ficción dialoga con materiales documentales y con entrevistas realizadas a personas que trabajan en Madrid, incorporando sus experiencias a una trama atravesada por las preguntas sobre las condiciones laborales y de existencia.

El propio título procede de un verso de Atahualpa Yupanqui que aparece dentro de la película. Aparicio encuentra allí un vínculo entre las condiciones relatadas por un peón de campo décadas atrás y las experiencias recogidas durante el rodaje. “La tristeza sigue apareciendo pero ya no la rebelión”, sostiene la directora en su nota sobre la película.

Una política de impulso al audiovisual cordobés

El reconocimiento se incorpora a una trayectoria que en los últimos años ha mostrado a producciones, empresas y equipos de Córdoba participando y obteniendo distinciones en festivales y mercados nacionales e internacionales. En ese recorrido, el Gobierno de la Provincia de Córdoba sostiene distintas herramientas orientadas al desarrollo de una industria que genera producción cultural, empleo y actividad económica.

A través de la Agencia Córdoba Cultura y el Polo Audiovisual Córdoba, la Provincia impulsa políticas que abarcan diferentes dimensiones del sector: financiamiento de producciones, fortalecimiento de infraestructura, formación, acompañamiento a empresas y proyectos, promoción de Córdoba como territorio de rodaje y acciones destinadas a favorecer la circulación y la internacionalización del audiovisual provincial. El acompañamiento público convive con el trabajo de productoras, equipos técnicos y artísticos que desarrollan proyectos desde Córdoba y construyen vínculos con otras cinematografías y mercados.

La distinción recibida en Venecia representa así un reconocimiento para quienes hicieron posible la película y, al mismo tiempo, una nueva referencia para el audiovisual de Córdoba. La Agencia Córdoba Cultura y el Polo Audiovisual Córdoba felicitan a todo el equipo de la producción y celebran un logro que fortalece la presencia del cine cordobés en el escenario internacional.