La Agencia Córdoba Cultura propone un recorrido por la vida y el legado del Cura Brochero a través de dos propuestas que dialogan entre sí: la muestra documental Brochero. Las huellas de un pastor, en el Archivo Histórico de la Provincia de Córdoba, y la proyección de Cura Brochero, la película, en el Centro Cultural Córdoba. Dos espacios para recuperar la memoria de una figura fundamental de la historia provincial y reflexionar sobre la vigencia de su obra.

La vida y el legado de José Gabriel del Rosario Brochero continúan inspirando distintas formas de acercamiento a la historia. Desde la conservación de documentos hasta la narración cinematográfica, el patrimonio cultural ofrece múltiples caminos para conocer a una figura que dejó una profunda huella en las comunidades del oeste cordobés.

En este marco, la Agencia Córdoba Cultura vincula dos propuestas que invitan a redescubrir al Cura Gaucho desde perspectivas complementarias: el ciclo especial de cine que presenta “Cura Brochero, la película”, dirigida por Lorena Chuscoff y la muestra “Brochero. Las huellas de un pastor”.

Una película sobre la vida y el legado del Cura Gaucho

Como complemento de la propuesta documental, el Centro Cultural Córdoba (Av.Poeta Lugones 401) presenta “Cura Brochero, la película”, dirigida por Lorena Chuscoff y estrenada en 2015. La función tiene lugar este miércoles 21 de octubre, a las 20 y tendrá una nueva proyección el miércoles 28 de octubre, en el mismo horario. La entrada es gratuita.

Producida por la Asociación Civil Maranatha, la película es una ficción que recupera la vida del sacerdote cordobés y pone en escena la vigencia de sus ideales. La obra forma parte de un proyecto audiovisual orientado a la evangelización y la difusión de valores humanos. 

La trama se sitúa en Córdoba, en 2013, mientras la sociedad se preparaba para la beatificación de Brochero. Santiago, un productor independiente de 55 años, intenta realizar una película sobre el sacerdote con recursos limitados. En ese camino conoce a Luciano, un actor cuya vida está atravesada por conflictos personales, excesos y debilidades, que acepta interpretar a José Gabriel Brochero.

Durante el rodaje, el ejemplo del Cura Gaucho comienza a interpelar al actor y lo conduce a revisar distintos aspectos de su propia vida. A través de esta historia dentro de otra historia, la película explora la posibilidad de transformación personal y la vigencia de un legado que trasciende su tiempo.

El proyecto comenzó a gestarse en 2013, a partir de la elaboración de un guion cinematográfico basado en una investigación con fuentes históricas y teológicas. El rodaje se realizó entre julio y septiembre de 2014 y fue posible gracias a donaciones y al aporte de productores, actores y técnicos que cedieron sus honorarios para concretar la película.