Entrevista de Ximena Salkind al periodista y conductor de Crónicas de Lirio en Crónica TV

El “cordobés” triunfando en Buenos Aires ¿Qué te parece este título Hernán?

-Me gusta mucho porque acá tengo amigos, familia adoptiva y cariño. Eso para mí es triunfar.

¿Cuánto hubo de esfuerzo y sacrificio detrás de cada éxito?

-Pff, ni te imaginas. A veces me pregunto qué pasaría si tuviese que volver a hacer todo lo que hice para estar donde estoy. Hubo muchísimo sacrificio. Desde estar lejos de mi familia para ir todas las semanas a Buenos Aires hasta caminar 100 cuadras por día entregando currículums que pocas veces llegaban a quien yo quería. Durante cuatro días fui y volví todos los fin de semana a radios de Villa María y, durante la semana, buscaba trabajo en Buenos Aires. La gente a veces me dice “que suerte que tuviste, te está yendo muy bien”, pero pocos se imaginan las noches que pasé solo en Buenos Aires llorando porque las cosas no me salían y extrañaba mi ciudad.

¿Recordás el momento en el cual decidiste dejar Villa María para irte a Buenos Aires?

-Lo recuerdo perfectamente, aunque ya pasaron 15 años. Tenía 19 años y estaba estudiando periodismo en Córdoba Capital. Un fin de semana volví a Villa María y le dije a mi papá “me voy a ir a probar suerte a Buenos Aires, siento que mi vida está allá”. Mi papá me dijo que primero debía terminar la carrera y yo le aseguré que la iba a terminar. Necesitaba saber si Buenos Aires era lo que yo creía.
Un domingo a la noche, mi papá me llevó a la terminal. Me subí a un colectivo y con una mochila y trescientos pesos, fui a conocer Buenos Aires. Apenas me bajé del colectivo me fui directamente a Telefe. Desde ese día y por diez días me paré durante doce horas en la puerta del canal y a todos los que entraban les decía que yo quería trabajar ahí. Hasta que una noche, bastante fría, el Chato Prada me vio y me preguntó por qué estaba todos los días parado en la entrada. Le dije que quería trabajar, quería entrar al canal para hacer lo que sea porque sabía que una vez que entrara, no me iba a sacar nadie de ahí. Y así fue. Él me dio la primera oportunidad de trabajo como productor junior de Videomatch.

En esos años ya super instalado y luego de haber trabajado con los número uno de Buenos Aires ¿Te animás a elegir tres momentos laborales que te marcaron en tu vida?

-El primer momento laboral fue apenas entré a Videomatch. Tenía 19 años y estaba trabajando en el programa número uno de todos los tiempos del país. Cada noche lo veía entrando a mi ídolo, Marcelo Tinelli, desde los rieles de Telefe y le tiraba los papelitos encima en cada arranque del gran show.
El segundo momento fueron mis diez años en C5N, donde conocí el país haciendo móviles en vivo, involucrándome en cada historia. Luego tuve mi primera oportunidad de conducir un programa de televisión en un canal nacional. Ese programa me regaló dos nominaciones del Martín Fierro: Mejor conductor junto a Germán Paoloski, Guillermo Andino y Maxi Montenegro y Mejor Programa de interés general.

Y el tercer momento laboral de mi carrera es el presente, donde todos los domingos a la noche tengo la oportunidad de hacer lo que amo junto a un equipo de amigos y acompañar a mucha gente a través de la pantalla de Crónica TV.

Además de la tele, te vemos en Crónica TV, contame sobre tu mundo virtual y sobre tu gigante comunidad de seguidores

-Eso es muy loco porque yo comencé en Instagram como un hobby, creo que como todos, y luego la gente empezó a seguirme, a comentarme y a pedirme que suba cosas contando sobre mi vida. Y así fue. Creo que a la gente le gusta que soy un tipo cualquiera, de una ciudad chica que llegó a cumplir su sueño a nivel nacional y a hacer las mismas cosas que todos. Mucha gente se identifica con cosas que me pasan. No creo ningún personaje y muchas veces soy el anti héroe.

Me pasa lo mismo que le pasa a todo el mundo pero trabajo en televisión y eso es quizás lo que a la gente le llama la atención. Porque todo el mundo tiene una imagen de la gente que trabaja en televisión que es bastante irreal. Hace un tiempo, las marcas que tenían un perfil familiar se fijaron en mí y desde entonces trabajo con varias de ellas, publicitándolas.

¿Que te da mayor satisfacción de ese mundo virtual?

-Me gusta mucho leer los comentarios de la gente y ver que existe cierta empatía. Existe una relación que parece de amistad y que es cotidiana con gente que uno no conoce y que ellos te conocen tanto que parece que lo hicieran de toda la vida.

¿Qué criterios tenes para tus redes sociales ¿Tenes algún limite?

-Ser yo, con mis límites y limitaciones ja ja ja. Creo que mis límites tienen más que ver con la política, algunas maneras de pensar, ser o ver la vida. No me gusta opinar sobre política porque genera discusión y para mí, pelear es horrible.

Muchas marcas te convocan para promocionar sus productos o servicios ¿Qué crees que tiene tu perfil que convoca de esa manera?

-Creo que las marcas se fijan en mí porque encuentran a ese pibe normal, común y corriente que podría ser el integrante de cualquier familia, el hermano de cualquier seguidor de Instagram o el amigo que cualquier pibe puede tener. Las marcas con las que trabajo siempre, son marcas que tienen ese tipo de perfil.

¿Qué es lo mejor y lo peor de instagram para vos?

-Lo mejor es que te podes relacionar todo el tiempo con gente que no ves todos los días y además conoces siempre gente nueva. No sé cuál es la parte negativa, a mí me gusta mucho y me entretiene.

¡Jurame que tu perro Ramón Lirio tiene una cuenta de instagram!

-Ramoncito tiene su propia cuenta desde hace un tiempo. Comencé a subir fotos e historias de él en mi Instagram y todo el mundo me pedía que le creara uno propio. Lo hice y ya tiene cerca de 23.000 seguidores. Ramón es mi hijo, es parte de mi familia. Tenemos una relación hermosa y somos muy apegados. A los seguidores les encanta que subamos cosas mostrando nuestra relación.

Siguiendo tus posteos, el “gracias” es lo que se repite siempre ¿Por qué?

-Es verdad. Tuve que revisar mi Instagram para darme cuenta de que es así. Creo que uno siempre debe ser agradecido a la vida, a Dios, a la familia, a los amigos y a todo lo que a uno lo hace feliz. A veces creo que mi vida es un milagro. Creo que a mucha gente le pasa. A mí nada me fue fácil, nunca. Empecé a luchar contra la tristeza cuando solamente tenía un año y mi mamá falleció de cáncer. Mi papá y mis hermanos hicieron todo para hacerme feliz pero yo era un niño bastante triste que recorría el barrio o parte de la ciudad solo, tratando de encontrar a esa mamá que había perdido. Ella no apareció, pero la vida, Dios o lo que sea, me mandaron a varias mamás y ángeles de la guarda que me cuidaron y me hicieron llegar a donde estoy hoy.

Mi papá me cuida desde el cielo desde hace unos años, pero cuando estaba en la tierra lo hizo muy bien y me dio muchísimo cariño. Él me enseño que con trabajo se llega a todos lados y que siempre uno debe ser agradecido con las personas que nos ayudan. Y eso hago.

¿Qué onda Hernán y el amor? Hay lindos posteos donde se te lanzan tanto hombres como mujeres

-Eso es porque no me conocen personalmente. En Instagram los filtros ayudan mucho ja ja ja. Hace un par de años que estoy solo. Estuve de novio bastante tiempo y ahora estoy disfrutando de la soltería y metido en el trabajo. Pero eso no quiere decir que la pase mal, eh! Instagram también sirve para conocer gente y pasarlo muy bien!

Espiando tu cv… ¿Qué no has hecho? ¿Qué faltaría?

-La verdad es que gracias a Dios pude hacer todo lo que me propuse. Creo que mi sueño es llegar a ser un conductor de televisión muy querido y conocido. De a poquito lo voy logrando pero uno siempre quiere más.

En tiempo de ocio ¿Qué haces?

-En mi tiempo de ocio voy al gimnasio, salgo a pasear con Ramón por los bosques de Palermo, a caminar por la ciudad y siempre que puedo me hago alguna escapada turística a Villa María, mi ciudad. Es uno de mis preferidos.

¿Como haces para tener los pies siempre sobre la tierra y no delirar como muchos en el medio?

-Hay un dicho que dice que el que se enoja, pierde. Bueno, yo lo traslado a “el que se la cree, pierde”. Me parece que uno debe conservar siempre sus raíces y ser uno mismo más allá de todo lo que le pase. A veces es difícil cuando tenes un montón de cosas a tus pies, no creérsela. Por eso siempre recuerdo las palabras de mi viejo que me decía que nunca hay que perder la humildad.

Quienes te conocen valoran tu humildad y tu manera amable de trabajar en equipo ¿Esa es tu clave?

-Soy de los convencidos de que uno solo no puede lograr nada en la vida. El trabajo en equipo siempre te lleva lejos. Lo más importante es compartir y disfrutar del trabajo y de los compañeros.

Mis amigos de toda la vida son los compañeros de trabajo que tuve a lo largo de mi vida. Cuando me voy de un trabajo siempre me llevo grandes amigos de ese lugar. Creo que esa es la clave. Ser buen compañero forma parte de ser una buena persona. Cuando alguien necesita algo hay que tratar de ayudarlo. Créeme que todo en la vida vuelve.

Vemos que amas viajar ¿El mejor destino?

-A mi me encanta Cuba, Miami y todos los lugares que tengan agua calentita y Arenas Blancas. No existe placer más grande que disfrutar de estar metido en el mar, escuchar el sonido de la playa y disfrutar de esa agua calentita.

Por último ¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?

-Siempre. Mi mamá de crianza, Yoli, toda la vida me dijo que tengo hormigas en el culo y créeme que no se equivoca. No puedo estar tranquilo en un proyecto que ya estoy armando cinco nuevos. De ahí a concretarlos… puede pasar un tiempito, pero créeme que cuando me pongo algo en la cabeza es muy difícil sacármelo.