El 11 de julio se estrena en Córdoba la película Partió de mí un barco llevándome, dirigida por Cecilia Kang.

SINOPSIS

Melanie, una joven actriz argentino-coreana, entra en crisis cuando le proponen interpretar un monólogo: un testimonio de una “comfort women” -mujeres que durante la Segunda Guerra Mundial fueron utilizadas como esclavas sexuales por el Ejército Japonés, y hasta el día de hoy son ignoradas por la sociedad. Melanie se prepara para el papel mientras se desenvuelve en su vida cotidiana, pero a pesar de ser capaz de pronunciar las palabras, ciertas opresiones siguen viviendo en su interior.

QUIÉNES FUERON LAS “COMFORT WOMEN” O “MUJERES DE CONSUELO”

Durante la Segunda Guerra Mundial, más de 200.000 jóvenes asiáticas fueron secuestradas y llevadas lejos de sus hogares para ser explotadas como esclavas sexuales por el ejército imperial japonés. Se trató de un dispositivo masivo y organizado de privación de la libertad y de explotación sexual que tuvo a las mujeres como únicas receptoras. “comfort women” o “mujeres de consuelo” es el eufemismo con el que los militares japoneses se referían a estas mujeres.

PALABRAS DE LA DIRECTORA – CECILIA KANG

En el 2013, viajé a Corea del Sur y tuve la suerte de asistir a una conferencia de Kim Bok-dong. Esta anciana era una sobreviviente “comfort women”. Ella contó cómo a sus 15 años la subieron, junto con otras 30 mujeres, a un barco que emprendió un viaje a un destino no elegido. Nos hablaba de cómo la violaban más de 20 veces al día. De otras mujeres que vio morir a su lado. Habló de la culpa que sintió cuando finalmente pudo regresar a su casa, pero otras no. Y de la vergüenza infligida por una sociedad hacia ella, que la hizo callar hasta los 60 años. Su testimonio me impactó, porque personalmente no conocía nada sobre esta porción de la historia.

Kim Bok-dong falleció en enero de 2019.

Soy hija de coreanos, mi rostro lo dice. Si bien soy completamente ajena a ese pasado, hay algo muy potente que me conecta a esas mujeres. Sus rostros, con los mismos rasgos que el mío. Ese único elemento me obsesionó, me hizo parte de ello.

La poeta argentina Alejandra Pizarnik escribía en 1962:

“explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome”

Podríamos decir que este poema habla acerca de aquello que es inaprensible con palabras. Aquello de lo vivencial, de la experiencia, que no se puede contar con el lenguaje. No nos alcanzan las palabras de este mundo para explicar algunas experiencias. ¿Y cómo hablar de nuestra experiencia como mujeres? ¿Cómo nos definimos entonces?

“Partió de mí un barco llevándome” le pone el cuerpo a aquellas voces que fueron durante mucho tiempo silenciadas y que hasta el día de hoy son escuchadas parcialmente, a través de Melanie, una joven de la colectividad coreana en Buenos Aires. Y en ese acto, revelar cómo algunas estructuras opresivas persisten aún en la sociedad en la que vivimos, como pequeños gestos invisibilizados que logran operar en nosotras un inmenso dolor. Es el caso de Melanie, una joven actriz argentina-coreana, quien lleva en su cuerpo la posibilidad de volver presente aquellos otros cuerpos que fueron utilizados como campos de batalla, y de alguna manera trazar una línea invisible que une esas heridas con su propia experiencia de vida. Y es en nuestros cuerpos presentes donde encontramos la posibilidad de exorcizar el pasado, sanar heridas, y volver a pensarnos de nuevo.

Caba en Sala Leopoldo Lugones del 4 al 12 de julio

Malba Cine – todos los sábados de julio

Córdoba: Cineclub Municipal Hugo del Carril – del 11 al 17 de julio

PREMIOS

FESTIVAL INTERNACIONAL DE MAR DEL PLATA 2023

Premio Astor Piazzolla Especial del Jurado de la Competencia Internacional

Premio del Público

Premio SIGNIS a Mejor Película de todas las competencias

Premio ADN a Mejor Documental