Inauguración Espacio de las Mujeres

La primera inauguración del año en el Espacio Cultural Museo de las Mujeres el viernes 2 de marzo a las 19 hs.

La nueva propuesta se encuentra producida en su totalidad por el equipo de profesionales del Museo  y lleva por título  PINTAR O EL OLVIDO DE SI. Los textos que acompañan cada muestra pertenecen a Mariana Robles.

 

Las cosas y sus reflejos, tiemblan

Daiana Martinello presenta una serie de pinturas perteneciente a la serie Luz doble relato. La misma está compuesta por obras que la artista define como silenciosas, atmosféricas, casi como escenarios teatrales., y acota que desde el año 2013, sus producciones se ven atravesadas por reflexiones en torno al tiempo, a cotidianos espacios habitados y deshabitados, a presencias en la ausencia y a recuerdos.

 

Biografía en movimiento

Agustina Sirvent exhibe un conjunto de obras organizado sobre dos ejes. Uno intraartístico, basado en el hacer pintura  y otro extraartístico, situado en una motivación (auto)biográfica. Esto último es lo que da origen a una producción a la vez que permite desarrollar lo primero: sostener el oficio del pintor y explorar con ello algunas de las fronteras del arte en general y la pintura en particular.

 

Las cosas y sus reflejos, tiemblan 

Monserrat González Arana despliega la serie Efímero, en dónde pequeños recortes de la naturaleza se transforman en los absolutos protagonistas. Mediante su trabajo, la artista logra  generar un diálogo entre su universo personal y ese poético que  plasma en cada una de sus pinturas.

 

Esta creo ser yo

Dolores Cabanillas nos demuestra que la pintura reposa en el movimiento, como un arroyo potente que se afianza y acelera entre las piedras que fabrican torrentes. Desde el pueblo más cercano escuchamos el ruido que en la montaña retumba, el arroyo crece y se precipita, el agua burbujeante ensancha su margen finito y originario. Cada singular aparición de una tormenta es la más clamorosa advertencia de la vida, un aullido de lo que sobreviene. Así, la obra de Dolores Cabanillas acontece como la lluvia inevitable, el trazo potente que desborda lo dado y agrieta la serena tierra. Su trazo repone nuevas formas para cada referencia histórica que asoma: expresionismo, informalismo o Art Brut, entre otros. Se manifiesta en ella un rasgo único y sugerente, una atrevida insinuación del ocaso, una fantasmagórica intuición de lo nombrado: el cuerpo arrollador pinta cada línea que, en el ojo, es cascada. Cabanillas asume que aunque su muestra está compuesta de personajes, mujeres, hombres y niños, todos y cada uno son el reflejo de ella misma.

 

Carnavales

Julia González Arana despliega una serie de pinturas con fragmentaciones que oscilan entre la figuración y la abstracción, y donde ensoñación, memoria y realidad se metamorfosean y transfiguran en un ambiente carnavalesco. En esta oportunidad, las escenas planimétricas, con  fondos de colores vibrantes, permiten al público  retrotraerse a las civilizaciones primitivas muy presentes en nuestras culturas precolombinas. Un viaje de color al ritual del carnaval, imágenes paganas de dioses, diablos y ofrendas con simbolismos de un festejo que ya es parte de la religión.

 

Jardines en la mirada

Julia Romano interviene la sala utilizando el paisaje como elemento central. El trabajo de Romano es construir ecosistemas o naturalezas en los que lo aparentemente real no es más que una ilusión, o resulta un compuesto de ambas.

 

Sala de Té

Mónica Ostchega exhibe una instalación en la cual recurre a la metáfora del té. Superponiendo de modo transparente imágenes, sumando capas de sentido, Ostchega busca experimentar posibles resultados tal vez aparentemente contrapuestos o con más de un sentido. Intentando lograr la liberación del espíritu, de la monogamia de los objetos y de las acciones.

 

Analogías espaciales

Sofía Culzoni exhibe una selección de trabajos enmarcados dentro de los lineamientos de la pintura contemporánea, vinculados a lo fragmentario, al montaje y a los elementos básicos de la pintura (color, plano y superficie).  En esta oportunidad, Culzoni recurre a la descomposición del espacio geográfico, lo que le permite desarrollar procesos de simplificación y reducción de los elementos formales.

 

 

Paisaje personal

Valentina Ávila utiliza la fotografía no solo para representar un momento o una época en particular, sino como referente y como objeto, para luego transferir un recorte al lienzo evidenciando la visión fotográfica y desde ahí desarrollar la pintura concretamente   . No hay intención de alcanzar una similitud con la fotografía, sino de crear una imagen a partir de otra creada previamente, apostando a un lenguaje propio que combina la abstracción con el realismo.

 

Durante la inauguración, el público presente podrá disfrutar de música en vivo a cargo de Fernanda Álvarez –Arpa Celta.-

Las muestras se pueden visitar hasta el miércoles 02 de mayo. De martes a viernes de 10 a 20 hs. y los días sábados en el horario de 10 a 16 hs.

Rivera Indarte 55

 

febrero 23rd, 2018